IMPLANTOPROTESIS

En los años 70 nace la moderna implantología con la introducción, por parte del profesor sueco Dr.Branemark, de las fijaciones dentales en el hueso (piezas de titanio de aproximadamente 4 mms de diámetro) denominados implantes, y utilizados para sustituir las raíces de las piezas dentales perdidas. Estos implantes dan lugar a una relación de continuidad con el hueso donde se colocan (ostointegración), originando así el soporte más adecuado para prótesis dentarias fijas, estables e indoloras. El porcentaje de éxito es, aproximadamente, del 95%, el rechazo no existe (gracias a la biocompatibilidad absoluta del titanio). Por lo tanto, en los casos de falta de ostointegración se habla de fracaso pero nunca de rechazo. Con las técnicas de microcirugía e ingeniería de los tejidos, en caso de fracaso, es posible colocar un implante o regenerar el hueso en aquellos puntos en los que no existe el espacio suficiente para colocar los implantes inmediatamente (ambas actuaciones se llevan a cabo en nuestro centro).

Microdentistry ha puesto a punto, durante los últimos veinte años, una nueva filosofía en el tratamiento de los implantes dentales, siguiendo los criterios de mínima invasividad para el paciente. Los protocolos con los que se trabaja en el instituto representan un patrimonio único, no publicado, pero compartido con una red internacional de centros unidos por la excelencia clínica. Esta es la filosofía de trabajo que define la implantología microinvasiva.

IMPLANTOLOGÍA TRADICIONAL

  1. Necesita la realización de una amplio corte sobre la encía con la correspondiente separación de los tejidos (periostio, mucosa y músculos) de la base ósea.
  2. Supone el arreglo del hueso abierto.
  3. Causa dolor con facilidad.
  4. Aumenta el riesgo de edema, sangrado y hematomas durante el post-operatorio.
  5. Utiliza el taladro para perforar el hueso a alta velocidad y de forma agresiva, con poco respeto hacia la biología del tejido.
  6. Permite la instalación de los implantes exclusivamente en los lugares anatómicos donde existe una abundante cantidad de hueso.
  7. Reconstruye la anatomía de las mandíbulas mediante injertos óseos procedentes de otras partes del cuerpo; cadera, tibia, fémur, cráneo.
  8. Requiere una espera de muchos meses para proceder a la instalación completa de los implantes. Los pacientes, en muchas ocasiones, deben permanecer sin dientes o con prótesis móviles, además de soportar las molestias y los peligros para conseguir la correcta ostointegración.
  9. Provoca, a menudo, dolor post- operatorio, difícilmente controlable mediante medicamentos contra el dolor.
  10. Causa una curación lenta de los tejidos.

IMPLANTOLOGÍA MICROINVASIVA

  1. No siempre precisa de incisión, ni separación de los tejidos blandos.
  2. Las extracciones dentales van seguidas de regeneración del hueso para crear un lecho apropiado para los implantes.
  3. Prepara el alveolo óseo del implante, usando una baja velocidad en los instrumentos rotatorios, respetando la estructura y vitalidad del hueso.
  4. Permite la colocación de los implantes con una necesidad menor de recurrir a injertos óseos, o regeneración , según el caso.
  5. No requiere un tiempo prolongado de espera para colocar las prótesis sobre los implantes, incluso es posible, muchas veces, conseguirlo en un periodo de tiempo muy breve (pocas horas o días) (servicio inmediato).
  6. Gracias al uso del microscopio operativo podemos tener un control completo de las relaciones entre el lugar donde se colocará el implante y las estructuras colindantes.
  7. Permite en algunos casos colocar los implantes inmediatamente después de la extracción de la pieza dental, la eventual aparición de infecciones se puede controlar mediante sofisticadas técnicas de descontaminación.
  8. Permite el tratamiento de posibles inflamaciones e/o infecciones de los tejidos próximos a los implantes (mucosas; implantes cercanos).
  9. La reducción de necesidad de sutura permite obtener un contacto directo entre los tejidos blandos y el implante; se evita así la entrada de bacterias en la herida quirúrgica.
  10. Reduce o elimina el dolor post-operatorio.
  11. Reduce o elimina el edema post-operatorio.
  12. Facilita una curación rápida de los tejidos, gracias a la bioestimulación.

Gracias a la terapia periodontal láserasistida podemos controlar todas las infecciones presentes en la cavidad bucal y nos ofrece la posibilidad de colocar implantes incluso en pacientes que sufren graves infecciones periodontales. Los implantes, también, se pueden instalar en alvéolos infectados, aplicando el tratamiento del láser sobre el mismo alvéolo; en el caso en que no se proceda a la instalación del implante posteriormente a la extracción, se aplica, igualmente, el tratamiento láser y se regenera el hueso colocando injertos óseos. De este modo se permite obtener sucesivamente una cantidad de tejido adecuado para colocar el implante, evitando la reabsorción ósea que sigue a la extracción, pero sobre todo, sin la necesidad de realizar otras intervenciones quirúrgicas para disponer de hueso.

Todas las pruebas radiológicas necesarias para comenzar el tratamiento se pueden realizar en nuestra consulta.

Los implantes pueden estar sumergidos, o introducidos por debajo de la mucosa bucal, en este caso se necesita una segunda sesión para destaparlos; o por fuera de la mucosa, mediante la conexión al implante de un tornillo de cicatrización, para preparar la mucosa para la instalación de la prótesis. En ambos casos es preciso esperar aproximadamente 3-4 meses, con el fin de conseguir la completa ostointegración de los implantes. Existe, además, la posibilidad de colocar tanto los implantes como las prótesis en un periodo de tiempo breve (servicio inmediato), y por lo tanto conseguir el restablecimiento de la funcionalidad y del aspecto estético rápidamente.

La implantología microinvasiva no siempre supone la exposición del hueso lo que lleva a ejecutar una cirugía minímamente invasiva, con menor edema post- operatorio, una curación sencilla, ausencia de sutura y una relación directa entre los tejidos blandos y el implante, impidiendo, así, que las bacterias presentes en la cavidad bucal penetren causando el fracaso de la intervención. Ni siquiera la ausencia de hueso es un obstáculo para la colocación de implantes, ya que la cantidad de hueso que falta se puede reconstruir gracias a las técnicas de regeneración ósea que implican la utilización de injertos sintéticos y autógenos. También se puede obtener hueso de zonas donde se han instalado otros implantes, gracias a una técnica quirúrgica especial, o procedente de otras zonas (cuando se necesita una cantidad abundante de tejido) y llevarlas hasta el interior de la cavidad bucal.

El uso del microscopio operativo facilita un control completo de las estructuras anatómicas permitiendo la ejecución de técnicas complicadas de regeneración en situaciones extremas, como por ejemplo; elevación del seno maxilar , con esta técnica se pueden introducir injertos óseos entre el hueso y la mucosa que cubre este seno, para posteriormente proceder a la colocación de implantes.

ALGUNOS EJEMPLOS DE CASOS CLINICOS

Caso n° 1 - Hombre, 82 años

Pre-operatoria


Post-operatoria después de 4 años

Caso n° 2 - Hombre, 57 años

Pre-operatoria


Post-operatoria después de 5 años

Caso n° 3 - Mujer 78 años

Pre-operatoria


Post-operatoria después de 6 años

Caso n° 4 - Hombre, 65 años

Pre-operatoria


Post-operatoria después de 4 años

Caso n° 5 - Hombre, 65 años

Pre-operatoria


Post-operatoria después de 4 años