TERAPIA NO QUIRÚRGICA DE LA ENFERMEDAD PERIODONTAL

La enfermedad periodontal es una enfermedad infecciosa causada por un conjunto de bacterias. Los microorganismos invaden los tejidos dentarios y peridentarios provocando una inflamación crónica. Los tejidos afectados (hueso, encía y ligamento) sufren un daño de diferentes características dependiendo de la respuesta inmunitaria de cada individuo. La evolución de la enfermedad periodontal puede llevar, en un período de tiempo más o menos breve a la pérdida de las piezas dentales.

Los primeros síntomas visibles son, en general, sangrado de las encías, inflamación de las mismas, recesión (raíces al descubierto), movimiento de uno o más dientes y cambio de posición.

Gracias a la utilización sistemática y combinada del microscopio operativo y del láser, es posible curar la enfermedad periodontal sin recurrir a la cirugía. El microscopio permite el tratamiento de las superficies radiculares evitando la apertura de las encías, el láser permite eliminar las bacterias patógenas de las zonas a las que el tratamiento farmacológico sistémico y local no llega.

Las ventajas de la terapia no quirúrgica

  • No necesita anestesia.
  • Elimina inmediatamente el sangrado de las encías.
  • Elimina los malestares derivados de una intervención quirúrgica.
  • Reduce y/o evita el movimiento de las piezas dentales.
  • Reduce las bolsas periodontales.
  • Regenera los tejidos periodontales: hueso y ligamento.
  • Mantiene la función de un mayor número de piezas dentales.
  • Posee un mayor índice de éxito.
  • Permite una fácil solución de las recaídas.
  • Reduce los costes biológicos.
  • Reduce los costes económicos.

El nuevo diagnóstico aproximativo

A los tradicionales diagnósticos clínicos y radiológicos se unen hoy sofisticados análisis de biología molecular. Por lo tanto, es posible disponer de una terapia eficaz basada en los datos objetivos procedentes del laboratorio.

El nuevo enfoque terapéutico:

  1. Realización al microscopio de la secuencia terapéutica en su totalidad.
  2. Descontaminación radical de las bolsas periodontales sin la administración de antibióticos Sistémicos en la mayoría de los casos.
  3. Valoración objetiva de los resultados obtenidos: examen microbiológico pre y post- operatorio.
  4. Mantenimiento de los resultados obtenidos: reducción de las recaídas y tratamiento sencillo e inmediato de las mismas si existieran.

Enfermedad periodontal y enfermedades relacionadas

Recientes y acreditadas investigaciones demuestran la existencia de estrechas relaciones entre la enfermedad periodontal y otras importantes patologías. El riesgo de empeoramiento de las patologías cardiovasculares y la diabetes , así como el riesgo de parto prematuro aumenta en pacientes con enfermedad periodontal no controlada.

Cómo se realizan las tomas de muestras para los tests

La toma de muestras es tan rápida como indolora. En el caso del examen microbiológico se introducen pequeños conos de papel absorbente en la bolsa parodontal, mientras que para realizar el examen genético se pasa un bastoncillo sobre la mucosa de la parte interior de la mejilla.

Test microbiológico

El test microbiológico nos permite distinguir, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo, la población bacteriana presente durante las diferentes etapas de la terapia. Por tanto, supone una herramienta indispensable para una correcta terapia.

Test genético

El test genético facilita información sobre la respuesta inmunitaria de cada paciente indicando su predisposición hereditaria. Se obtienen así datos diferentes y definitivos de riesgo para el desarrollo de la parodontosis o de las formas graves y rebeldes al tratamiento. En pacientes candidatos a la implantología indica un aumento de riesgo al fracaso. En pacientes curados es importante seguir el plan completo de mantenimiento.

Valoración clínica de curación

Las primeras etapas de curación de la enfermeda periodontal son fácilmente reconocibles por el paciente, ya que él mismo las puede observar: desparece la inflamación y la supuración de las lesiones, desaparece el sangrado de las encías, disminuye o desaparece el movimiento de las piezas dentales que continuarán realizando su función. Estos efectos de la terapia son, en general, evidentes durante las primeras semanas de tratamiento (2/3 meses).

La etapa intermedia 6/24 meses, paralelamente a la estabilización y a la lenta y continua mejora a partir de los primeros resultados clínicos, se puede considerar como la auténtica etapa de curación de la enfermedad periodontal; esta consiste en el cierre de las bolsas, y la regeneración de los tejidos destruidos en el proceso inflamatorio.

La regeneración del tejido de soporte, sobre todo óseo, generalmente visible radiológicamente, consiguiendo la disminución de las bolsas parodontales.

La rapidez de la regeneración de los tejidos y de la estabilización de la enfermedad periodontal, así como el protocolo de mantenimiento, se definen basándose en los análisis genéticos realizados para evaluar el perfil de riesgo de cada individuo en el desarrollo de la enfermedad.

En los primeros 36 meses desde el comienzo de la terapia, la enfermedad periodontal mejora y se controla siempre que los pacientes sigan escrupulosamente los consejos de mantenimiento, tanto en su domicilio como con su profesional sanitario.

En la etapa final del tratamiento puede ser necesaria la reposición de las piezas dentales perdidas como consecuencia de la enfermedad, con el objetivo de mejorar la estética y la función.